Qué te pasa

(tranquila, no eres rara, o sí pero no pasa nada)

Voy a empezar fuerte pero con cariño porque yo soy muy cariñosa: no te pasa nada raro.

No eres la más indecisa del barrio.


No te falta motivación.


No eres un caso perdido.


Ni una persona que no puede cambiar por más que lo intenta

Lo que te pasa es bastante común. Solo que casi nadie lo explica bien.

No estás mal, mal…

pero tampoco estás bien, bien.

Desde fuera tu vida puede parecer correcta.

Tienes trabajo (o al menos algo parecido).


Cumples.


Haces lo que toca.


No hay grandes dramas.

Pero por dentro hay una sensación constante de:

“¿ya está?”
“¿esto es todo?”
“me gustaría cambiar cosas, pero no sé por dónde empezar”

Y eso cansa más que estar mal del todo.

Cosas que igual te suenan

Es muy fácil pensar que el problema eres tú:

  • “soy poco constante”

  • “no soy valiente”

  • “no sé lo que quiero”

  • “me falta algo”

Pero amigui, hay una cosa que igual no sabes o no conoces, y son las creencias.

Ideas que aprendiste sin darte cuenta.


Frases que se quedaron grabadas.


Mensajes sutiles sobre quién podías ser y hasta dónde era seguro llegar.

Creencias que hoy siguen mandando aunque ya no tengan sentido.

Cómo aparecen las creencias en la vida real

(Sin ponernos místicas)

No suelen aparecer diciendo “hola, soy una creencia limitante”.

Se parecen más a algo así:

“mejor no digo nada”
“ya lo haré más adelante”
“no es para tanto”
“cuando esté más preparada”
“no quiero molestar”

Y mientras tanto, vas postergando decisiones que en realidad son importantes para ti.

¿El problema?

El problema es que decides desde el ruido.

Desde el miedo a equivocarte.
Desde el miedo a decepcionar.
Desde el miedo a perder lo que ya tienes, aunque no te haga feliz.

Y con ese ruido en la cabeza, es normal quedarse bloqueada.

Antes de nada

Antes de cambiar nada, tiene sentido entender qué te está frenando.

Por eso he creado un test sencillo que te ayuda a identificar cuál es tu creencia raíz ahora mismo.

No para encasillarte.
No para ponerte una etiqueta.

Sino para que puedas decir: “ah, vale… por eso siempre acabo aquí”.

Descubre tu creencia raíz

Haz el test. Te llevará pocos minutos.
No necesitas prepararte.
No hay respuestas buenas ni malas.

¿Y después?

Después podrás decidir si quieres quedarte aquí leyendo, si quieres profundizar con OnceCuatro, o si simplemente necesitas tiempo.

No hay prisa, pero sí ubicación.

Y empezar por entenderte ya es mucho más de lo que parece.

Nota final (importante)

Si has llegado hasta aquí
y te has reconocido en varias cosas,
no es casualidad.

No hace falta que lo soluciones todo hoy.
Solo que no sigas mirando hacia otro lado.

Y eso, créeme,
ya es un primer paso muy digno.